viernes, 10 de febrero de 2012

Volando de Sevilla a New York...

Como algunos sabéis llegué bien y a la hora prevista, bueno, el segundo vuelo llegó incluso media hora antes.

Pero, la verdad es que en la conexión en Lisboa lo pasé regu, pues el vuelo de Sevilla salió 30 minutos tarde y como sólo tenía 50min. para la conexión, me quedaron 20 min. No os podéis imaginar lo que corrí para cruzar el aeropuerto pasando por el control de pasaportes y todo... y con una mochila con 2 cámaras de fotos, cargadores y el ordenador a cuesta...
Fue como en las películas... Me estaban esperando, pues un tipo de Sevilla que conocí en el primer avión cogió mi nombre y desde la sala VIP del aeropuerto llamaron para decir que yo iba corriendo para la puerta de embarque.
Y cuando llegué, de la tensión y los nervios, no podía ni articular palabra. Me quedé totalmente afónica. Y se me saltaron las lágrimas de emoción...

Ahora, ya es una anécdota, pero aún hay más..., aunque no me pasó a mi. Resulta que el tipo que me ayudó, al que di mi tarjeta de la universidad, me ha escrito para decirme que él, tan preocupado por mi, se dejó su mochila en el bus que nos llevó del primer avión al aeropuerto. Llevaba su ordenador, cartera, pasaporte y todo y viajaba a Brasil. Le hicieron esperar 4 horas para darle todo y estuvo a punto de perder su avión... En fin, una anécdota que contar de este viaje...

El vuelo de Lisboa a NY se me hizo super corto. Estuve trabajando unas horas, leyendo cosas que me había enviado por correo electrónico Claudia, la profe americana con la que voy a trabajar durante mi estancia en NY. Otro rato leyendo un libro de Paul Auster para entrar en ambiente, y entre comida y merienda llegué a NY en un plis plas...

Después de todo el lío, creía que la maleta no llegaría. Pero llegó. Y en el control de pasaportes, aunque me hicieron mil preguntas sobre por qué viajaba sola, qué iba a hacer durante un mes y medio en NY y un sin fin de otras varias... me dejaron entrar en los EEUU sin pasar por el cuartito... :-)

Tras llegar al sur de Manhattan en supershuttle a recoger las llaves de casa de Noelle, y después dirigirme a su casa en un taxi, conducido por un tipo de Bangladesh, quedé con mi amigo David para cenar y estuvimos en el restaurante Silvia, que es un lugar muy conocido en Harlem...

Un día muy largo e intenso el de hoy...

No hay comentarios:

Publicar un comentario